Salud emocional: ¿Qué es la Terapia Energética?

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lunes, 20 de diciembre de 2010

¿Qué es la Terapia Energética?

Los Seres Humanos somos sin dudas los Seres más complejos y maravillosos de la creación.
Pero también sin dudas se hace cada vez más evidente que estamos confundidos. Perdimos el rumbo y creemos que buscando afuera, en las experiencias de la vida diaria, en la búsqueda frenética de lo que llamamos Éxito, encontraremos la paz y la felicidad que tanto anhelamos. Confundimos ser con tener, y nos anclamos a una vana ilusión de que la felicidad se alcanza al tener más, ganar más, saber más ...
Y a medida que van pasando los años vemos como más allá de las metas que logramos alcanzar, de los desafíos que sorteamos, o de la posición social o económica que tenemos, la insatisfacción sigue ahí, pegadita a nosotros como una sombra.
Cuando esa insatisfacción se hace evidente nuestra Consciencia se contamina y si hay algo que a la Consciencia (nuestra parte más pura) no le gusta es estar contaminada. Entonces nos avisa a través de los pensamientos que algo estamos haciendo mal.
Nos sentimos incompletos y lo sabemos. Sabemos que estamos actuando de acuerdo a patrones de comportamiento algunos heredados otros adquiridos pero que en definitiva no nos representan, sabemos que actuamos por miedo, por inseguridad, para quedar bien con los demás, por necesidad o por culpa.
Si cerráramos los ojos en este momento y nos sentáramos a reflexionar sabríamos perfectamente cuáles y cuantos de estos pensamientos nocivos nos condicionan en cada decisión que tomamos.
Esa insatisfacción es una luz amarilla, el primer cartel de ALTO que nos pone por delante la Consciencia para avisarnos que llego el momento de hacer algo.
¿Pero qué hacer? y lo que es aún más importante ¿cómo hacerlo, por donde empezar?
Ahí en ese punto es donde nos perdemos. Entonces ante la duda y el miedo que suele producirnos la idea de "cambio", solemos no hacer nada de nada.
Si la observación de nuestros pensamientos formara parte de nuestra rutina cotidiana nos daríamos cuenta que éste es el momento de cambiar, de enderezar el rumbo y volver a ser fieles a nosotros mismos.
Pero tal como si fuéramos expertos toreros le hacemos "oleee" a ese llamado de atención y seguimos con nuestra vida como si nada. Como si ese primer aviso no existiera. Es entonces cuando la Consciencia nos avisa por segunda vez, ahora de manera más firme y clara...
Y esta vez ya no lo hace a través de los pensamientos. El mensaje no es un susurro en nuestra mente. Es desde las emociones y con la voz bastante más fuerte.
Empezamos a sentirnos tristes, irritables, aparecen estados de ansiedad y melancolía, nos volvemos inseguros y temerosos, desconfiados, sin rumbo, nuestra motivación empieza a decaer y el vacío en nuestro interior crece y crece.
Las complicaciones a nivel laboral y en las relaciones personales se ven afectadas. Los proyectos se traban y sentimos que cada día es una pesada mochila sobre nuestros hombros que no podemos quitarnos.
Este segundo aviso, debería tener la fuerza necesaria como para que nos demos cuenta de una vez por todas que las cosas no pueden seguir así.
Sin embargo y contra todo lo que puede dictar la lógica y el sentido común, también decidimos desoír este mensaje y continuamos padeciendo los sinsabores y las amarguras diarias sin que podamos tomar las desiciones necesarias para modificar estas circunstancias.
En este punto de la historia generalmente ya sabemos (y lo decimos constantemente) que la culpa está afuera... La culpa siempre la tienen los demás. Yo estoy así porque mi esposo no me presta atención. Mis hijos no me hacen caso y me vuelven loca.
Mi nuera es una bruja despiadada que lo único que quiere es verme muerta.
Mi jefe está todo el día gritándome.
Todos intentan abusarse de mi y me tratan mal.
Fulano me dijo, mengano me hizo, zutano me miro ...
y así pasamos gran parte de nuestra vida pateando la pelota afuera, haciendo responsables a los demás de las cosas que evidentemente no estamos pudiendo manejar nosotros.
Pero volvamos a la Consciencia...
Ya nos avisó a través de los pensamientos y no le prestamos atención. Nos aviso a través de las emociones y volvimos a ignorarla... ¿Qué le queda por hacer?
La Consciencia apela al último recurso y su mensaje ya no tiene nada de sutil.
Nos avisa a través del cuerpo. Y el cuerpo, como sabemos, habla a los gritos.
Los síntomas son el camino desesperado que toma la Consciencia para decirnos que ya basta, que es imprescindible un cambio de rumbo.
Si razonamos un poco nos vamos a dar cuenta que en realidad
es muy simple como funciona todo:
Pensamientos contaminados generan emociones tóxicas
Y emociones tóxicas van a generar un cuerpo trabajando en desarmonía.
El cuerpo en si mismo es una máquina perfecta que no influye sobre nada...
Es influido por los pensamientos y las emociones
El cuerpo no es más que una tela
en donde los pensamientos y las emociones
pintan lo que les está pasando.

Todo esto sucede cuando nos olvidamos quienes somos en realidad. Nos olvidamos que nuestro estado natural es el de perfecta armonía y felicidad plena.
Entonces...
La Terapia Energética consta de cuatro pasos básicos :

1.- Trabajar los síntomas físicos,
2.- Promover modificaciones concretas en el comportamiento,
3.- Limpiar nuestra energía con ejercicios específicos para cada caso
4.- Apoyar el tratamiento con las Bases Vibracionales (gotas o glóbulitos)
a través de la Terapéutica Vibracional Aplicada



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